Pero me faltaba valor. Ella tenía novio. Yo era torpe. Ella era preciosa. Yo era un aburrido sin remedio. Y ella era fascinante hasta el infinito. Así que regresé a mi habitación y caí sobre la litera inferior, pensando que si las personas fueran lluvia, yo sería llovizna, y ella, un huracán

Buscando A Alaska - John Green (via aliceloudlee)